Técnica de “Animación suspendida” permitiría salvar a personas con heridas letales

Cirujanos del Hospital de Pittsurgh, en Pensilvania, están listos para probar una asombrosa técnica conocida como ‘animación suspendida’, que podría ayudar a salvar vidas de pacientes con heridas muy graves de armas de fuego o de armas blancas.

Si se consigue alcanzar su propósito y la técnica funciona, este tipo de heridas letales dejarán de serlo.

El estado de ‘animación suspendida’ consiste en el enfriamiento del cuerpo. La cual no se lleva cabo mediante una drástica bajada de la temperatura exterior, sino que por el contrario se hace extrayendo la sangre del paciente y sustituyéndola por una especie de solución salina, que enfría el cuerpo del paciente hasta los 10ºC, lo que disminuye sus funciones vitales y reduce la necesidad de oxigeno del cuerpo. Las células necesitan suministro de oxígeno de forma regular para funcionar, por lo que, una vez el corazón deja de latir, estas dejan de recibir oxígeno.

Una vez se consigue esto, el cerebro solo puede sobrevivir sin secuelas durante cinco minutos. Esto porque al inducir la reducción de la temperatura corporal hasta 10ºC, el cuerpo requiere una cantidad de oxígeno mucho menor para funcionar, ya que todas las funciones vitales se ralentizan. Esto daría el tiempo necesario para curar las heridas y salvar a los pacientes.

Samuel Tisherman, doctor cirujano, lidera el equipo encargado de realizar estas pruebas en pacientes humanos, comenta que el nombre de ‘animación suspendida’ no le agrada por lo poco realista, ya que “suena a ciencia ficción”.  Por el contrario, él y sus compañeros prefieren llamarlo ‘preservación de emergencia y reanimación’.

Esta asombrosa técnica desarrollada por el doctor Peter Rhee, ha sido probada en cerdos con heridas muy graves, descubriendo que los animales a los que no se reducía su temperatura corporal morían. Por el contrario, el resto de cerdos a los que se redujo su temperatura hasta los 10ºC presentó una tasa de supervivencia del 90%. El corazón de la mayoría de estos animales empezó a latir de nuevo una vez el cuerpo recuperaba su temperatura normal, aunque otros cerdos necesitaron que se les reanimase, ya que su corazón no empezó a funcionar de forma automática. A pesar de ello, ninguno tuvo ningún tipo de secuela y se recuperaron perfectamente de sus heridas.

La confirmación exitosa de este descubrimiento, otorgaría a los cirujanos un tiempo extra vital para curar heridas de extrema gravedad e impedir la muerte del paciente. Por supuesto, si el paciente ha fallecido no habría ya ninguna posibilidad de devolverle a la vida.

Las pruebas comenzarán a realizarse de inmediato, en diez pacientes con heridas extremas de armas de fuego o blancas que lleguen al hospital en paro cardiaco y no respondan a los intentos de reanimación. Este tipo de pacientes suele llegar, con una pérdida de sangre que representa un 50% de la misma y con esperanzas de supervivencia menores al 7%.

Fuente: wwwhatsnew.com
Imagen de shutterstock.com

Publicado: 28/05/2014

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