La industria de la energía lista para adoptar la inteligencia artificial

El Internet de las cosas (IoT) no está muy lejos de hacerse realidad, ofreciendo un nuevo ecosistema de objetos inteligentes capaces de interactuar y comunicarse entre ellos y con su entorno. Este panorama emergente del IoT permitirá vigilar y mejorar los sistemas de transporte, sanidad y energía y lograr que exista un nivel de participación mayor para todos los usuarios.


Edoardo Calia del Istituto Superiore Mario Boella (ISMB), un instituto de investigación sobre las TIC, asistió al congreso de la Asociación Europea de la Biomasa (AEBIOM) con el fin de debatir en torno a la capacidad de la IoT para dotar de inteligencia a la industria energética.

"Las TIC (Tecnologías de Información y Comunicación) y la energía se suelen considerar dos entidades independientes. No obstante, las TIC pueden resultar extremadamente útiles en situaciones como la vigilancia, lo que se denomina 'actuación' -el control a distancia y la transmisión de órdenes- involucrando las comunidades interesadas", declaró.

Uno de los problemas del sector energético y sus redes reside en la gestión del alto consumo de energía eléctrica. Y es por ello que la IoT puede aportar soluciones al respecto. "Todos los electrodomésticos de un hogar podrían comunicarse entre sí, conectarse con la red y generar información sobre su consumo. Toda esta información reunida puede facilitar la toma de decisiones con respecto al sistema al completo. Los electrodomésticos inteligentes podrían, por ejemplo, tomar decisiones sobre el mejor momento para ponerse en marcha, esto es, cuando la red esté menos colapsada y haya más energía disponible".

No obstante, el camino hacia una industria de la energía verdaderamente inteligente está plagado de obstáculos. Según el Sr. Calia, es necesario contar con un grado de estandarización y con nuevos modelos de negocio. "Lo que aún no se ha establecido es la parte de los procesos relacionada con la Internet de las cosas. Para desarrollar servicios en ella será necesario disponer de modelos de negocio, procesos que hoy en día no están en marcha. Deben introducirse nuevos o cambiar los actuales y este proceso es algo más lento".

El Sr. Calia añadió: "Es un problema doble. Por un lado hay que tratar sobre la estandarización pues no existe un conjunto acordado de protocolos para el intercambio de información energética. Por otro, la administración y los organismos públicos han de poner en marcha políticas al respecto". El Sr. Calia defendió que no es necesario destinar más recursos científicos al desarrollo tecnológico sino a su implementación. "Ya disponemos del conocimiento técnico necesario. Ahora la investigación no debería dedicarse a la creación de tecnología y dispositivos sino a dar con formas de aprovecharlos de interactuar con ellos. Esto se denomina diseño de la interacción entre los humanos y la interfaz de un sistema inteligente"

El Sr. Calia y su equipo del ISMB trabajan en múltiples proyectos dedicados a la energía inteligente. "Colaboramos en un proyecto con la Agencia Nacional de la Energía de Italia (ENEA). Esta agencia posee una cantidad enorme de datos relacionada con las centrales de producción de energía y las ubicaciones que más energía consumen, nadie está en condiciones de interpretar toda esa información. Hemos comenzado a transformarla trasladándola una base de datos, creando un motor que la procese y dotándola de imágenes claras".

En ISMB también dirigimos el proyecto financiado con fondos europeos ALMANAC, Reliable Smart Secure Internet Of Things For Smart Cities. "Nuestra propuesta es la de incorporar dispositivos inteligentes en las redes eléctricas, las de suministro de agua y las de calefacción para que alcancen un grado de inteligencia suficiente como para generar e intercambiar información con los usuarios. En este caso, la investigación podría intentar también modificar el comportamiento de los usuarios. Descubrimos qué comportamientos conducen a un consumo excesivo de energía y cuáles están más en línea con el principio general de eficacia".

Toda esta idea se reduce a que en un futuro no muy lejano, las ciudades inteligentes podrán monitorear, medir y reducir sus niveles de consumo energético. Esto ya es visible en las computadoras de escritorio y equipos portátiles, las cuales disponen de planes de energía entre equilibrado y economizador, ambos dirigidos a reducir el consumo energético, el primero de forma más flexible que la primera, más sin embargo, el usuario puede modificar estos parámetros de acuerdo a sus necesidades. Como colocar más o menos brillo en la pantalla, disponer del apagado de la misma en rangos de tiempo al entrar es un estado inactivo, detener el disco duro cuando la pc entre en modo inactivo, entre otros. Puede verse día a día, los esfuerzos tecnológicos por alargar la vida energética de los nuevos artefactos electrónicos, si se suman los avances cómo los realizados por el ISBM, es posible que existan más dispositivos que de forma inteligente nos recuerden que debemos darle un uso consciente a un recurso no renovable y que en países como Estados Unidos, Canadá, Italia, España, Portugal, entre otros puede representar un ahorro monetario bastante representativo para su gobierno y gentilicio.

Para más información visite: ALMANAC 
http://cordis.europa.eu/projects/rcn/109709_es.html 

«Congreso europeo de bioenergía 2014 de AEBIOM», Bruselas, Bélgica 
http://www.aebiom.org/conference/

Fuente: madrimasd.org 

Publicado:19/05/2014

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